domingo, 23 de septiembre de 2018

Domingo, 23 de septiembre de 2018

Donde hay dolor no hay misterio. Y donde hay misterio no hay dolor, me temo. Aunque qué necesidad tengo ni de dolor ni de misterio. ¿Tiene uno necesidad, cuando lo que desea es el camino plano? ¿No será que dolor, misterio, necesidad nos sobrevienen? Y ya no hay camino que valga. De nuevo estás encerrado en tu "yo", lo que tampoco te hacía falta. ¿Para qué un yo? Dímelo. Dímelo "tú" antes de ser algo, alguien, algo.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Viernes, 21 de septiembre de 2018

¿De verdad que la vida te prometió futuros extraordinarios? Yo no recuerdo nada de eso. Estaría de espaldas. ¿Que iba a ir en serio? Yo estaría en otra parte. Por buena fe te llamo "vida"; porque eres buena y también ingenua. Habiéndote conocido, la próxima vez ya no quiero contar contigo.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Jueves, septiembre

Y pasaron los grandes calores y aún ahora, en parques recónditos, con el tiempo sofocante, descubría árboles del coral. En altamar las tempestades ensayaban tonos de grafito y de azul desvalido. Qué será de nosotros, se preguntaba, si hay mañanas en que me despierta un río de cadáveres de la Shoá. Todavía, la afluencia de los miembros con las expresiones vivas, expulsados por los recolectores de la metrópoli. El gran mar, el gran mar es nuestra historia, rodeada de las rocas del dolor mudo, transfigurado, con las aguas plácidas y lentas, como si nunca hubiera pasado nada. O lo que ha pasado es este silencio del origen.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Miércoles, 29 de agosto de 2018

Mañana cumplo sesenta y cuatro años; una barbaridad. No sé cómo hemos aguantado tanto. Cómo los ángeles protectores ha seguido en las cuatro esquinas de mi sombra.
Un diario para la queja es una patochada. Y otro para celebrar el goce de una pieza artística un insulto a la inteligencia..
Termino la versión revisada y renovada de Aurora y exilio.
Ayer tarde, por fuera del Tanatorio de Les Corts -Benet Rossell, Carles H. Mor, tan seguidos...- miraba a la maleza o a un pretil cualquiera, algo cada vez más habitual en mí.
Acudí por el fallecimiento de una tía de C., que ha tenido unos últimos años horrendos. La visité en la urna dos veces. Muerta en el sueño, serena. Pero lo que me rompió fue la única foto en el receptáculo, abrazando a su niña Victoria, la primera, fallecida a por de nacer por una otitis.
No sé por qué accedí a venir al mundo, ajeno a familia, lejos de donde nací, importándome lo mismo permanecer en esta ciudad o trasladarme a Samarcanda, con lo que soñaba cuando era joven, y tenía fuerzas, tenía ilusiones.

sábado, 18 de agosto de 2018

Sábado, 18 de agosto de 2018

Yo había sentido un asco similar en la actitud de los "valientes gudaris" y en cómo sus admiradores cerraban sus postigos para seguir aplaudiendo. En Cataluña hace tiempo que se han rebasado todas las líneas de la decencia política, pero el que se aproveche el recuerdo del ataque terrorista del año pasado para la "guerra" que libran los partidarios de la independencia" supera lo inimagible.  Si estuviera participando por la liberación de uno de estos dos países sentiría asco y no esperaría gran cosas de sus futuros.
Es muy difícil que la liberación nacional se gane sin acciones violentos, pero cara a cara con quien también está armado. Lo otro es cobardía, cortedad de miras y un largo etcétera donde aparecen todas las miserias y argucias de los pueblos cobardes.

martes, 14 de agosto de 2018

Martes, 14 de junio de 2018

Picos de caídas cada vez más a menudo. Sin embargo, dejada atrás la ola de calor, se puede trabajar y sigo entregado a cuatro o cinco trabajos propios. 

viernes, 3 de agosto de 2018

Viernes, 3 de agosto de 2018

Nos traen a la gente -quizá a los dioses y a los paisajes- para que pasen de largo y la hagamos en falta solo un poco después. Luego ya ni eso: volvemos a nuestro cuerpo, que ha sido y será nuestro único acompañante. Y hasta levantándolo del suelo por los brazos como a un fantoche, lo miraremos con un punto de desprecio. ¡Qué sola se queda la indiferencia!

También nos traen palabras bellísimas, con las que construimos insólitos razonamientos, figuras que encajan con una sensibilidad, una fonética de una riqueza dolorosa. Solo que conforman frases tan delicadas como falsas. A veces creemos que nuestro trabajo consiste en ir desmantelando tanta hermosa mentira.

jueves, 2 de agosto de 2018

Jueves, 2 de agosto de 2018

Si el exterior marca ahora 50,9º, en mi escritorio hay 34,4º, un ventilador de sobremesa y un humificador de aire. Siento que no sirven de mucho y me tengo que conformar con las esporádicas corrientes entre ventanas abiertas, que siempre ha sido mi sistema de refrigeración doméstico.
Hay pájaros distantes, como en la línea de un tendero.
Ayer anoté: "Se han marchado los vencejos. Solo quedamos las sóforas, que tapizan de vainilla los arcenes, y alguna cigarra perezosa."
Y estoy con cinco libros a la vez, si no me falla la memoria. De  hecho, la memoria me falla y me he convertido en un ser despistado, algo que siempre me ha molestado y de lo que me he leído.
Me llegó, por ejemplo, la Sheaffer Silver Imperial (de 1974, tan antigua como nuestra primera juventud) y no sé dónde la he puesto; ni tuve tiempo de cargarla de tinta negra.
"Y alguna cigarra perezosa".
Sigo leyendo, cuando puedo, a Manuel Arranz, gran descubrimiento, otro que se equivocó de tiempo y lugar.

domingo, 8 de julio de 2018

Domingo, 8 de julio de 2018

Muerte advenidera. Muerte presente. Muerte florecida. Muerte sobre el tálamo. Has brotado, cuando yo estaba en otras cosas, en aquella persona a la que, en los últimos regresos a Tenerife, no lograba localizar, Belén Castro Morales.
Amiga inteligente, amiga para lo que todo se convertía en broma, después de una revuelta expresiva e inesperada, algo tan canario, Belén. Supe de la muerte de su madre, la escultora Belén Morales. Vivía para sus investigaciones (Rodó, Humboldt...) y para el cuidado de sus padres. Todavía recuerdo, en su casa de verano sobre el acantilado, sus risas a propósito de los perenquenes, diminutos, translucidos, riendo en las paredes; en la gran tormenta que destrozó las cristaleras que dan al océano.
En la facultad de La Laguna fue una de las pocas compañeras con las que tuve trato. Aun recuerdo lo que pasó durante una excursión al paso por los pinos centenarios de Villaflor. Tálamo. Belén. Dulzura que hizo amores en Montevideo, con el amigo Lizcano. Los vi juntos una vez en La Laguna, en la calle de Santo Domingo, Belén, cuando dejó atrás el exilio en Suecia y el desarraigo en Barcelona. No puedo creerlo aún. Tu muerte, las circunstancias. Belén, la gente que uno ama, en el alma con nosotros pervive.

martes, 26 de junio de 2018

Sábado, 26 de junio de 2018

Hola, Calor. Tú y yo nos conocemos a cierta distancia, con tus andares de chulo, secamente, sin apenas abrazos, fríamente, tu suficiencia llena de collares de oro. El sudor de mi rostro despertó tu ansia. Yo hice como si nada y respiré a conciencia. Me llené los pulmones de azufre. Sobrado, me tomaste por los hombros y me lamiste espada y pecho. Con lo frío que eres, Calor, no sé a qué viene tocar la pavana. Del brazo saltaremos juntos la yesca del campo, y nos llenaremos de caracoles y arañazos. Las olas las detestas, lo sé, porque se te pueden mojar las botas. Pero allí te zambulliré un buen rato, tu cabeza contando todas las estrellas del fondo. A la noche serás tú el que me hagas ver las estrellas de fuego. Qué se le va a hacer. De momento contonéate por la calle mayor.

sábado, 23 de junio de 2018

Sábado, 23 de junio de 2018

Día de San Juan (de San Antonio, de San Pablo iba escribir…), día del Santo Crematorio, día renovado del Desasimiento, día de la Víspera cumplida, día del Adiós, día de la Ascensión o de la Liberación por el Paso del Norte, día del Nunca Volverás, día del Círculo polar más nítido, que apenas guarda relación con la Noches despejada o absoluta en la que siempre amanece y resurge el océano estelar, día Mínimo en la galaxia, en el aliento del Creador.

jueves, 24 de mayo de 2018

Jueves, 24 de mayo de 2018

Si esto fuera un diario hubiera dado cuenta del domingo en que J. me llamó a parte, en el mercado de Sant Antoni, y me contó que tenía cáncer con metástasis. Estuvimos llorando, calle arriba, calle abajo.
Ayer que fui a los Encants me acordé de él. Ya le había puesto un mensaje el otro día anunciándole que pensaba ir y no me contestó.
Son muchos años de amistad, de desacuerdos y vivencias compartidas. 
Y así pasa con otras cosas que ocurren y que no transcribo en este espacio. Debería llevar un diario público, como el que Tolstói dejaba a la vista para que lo leyera su mujer, y el verdadero, que tiene que ser secreto, postrero.
No es la primera vez que me remuevo entre estas contradicciones. Una más no importa. Lo curioso es que cuando ya forma un libro poco me importa quien aparezca y cómo lo haga, empezando por uno mismo.
Pero hay el momento íntimo que no existe en el diario que vertimos al papel impreso. Un momento de un gran pudor y desnudez en el que siento una de mis expresiones favoritas: No me da la gana.
Es más bien el instante que solo quiero para mí. Para mí solo.