miércoles, 19 de septiembre de 2018

Jueves, septiembre

Y pasaron los grandes calores y aún ahora, en parques recónditos, con el tiempo sofocante, descubría árboles del coral. En altamar las tempestades ensayaban tonos de grafito y de azul desvalido. Qué será de nosotros, se preguntaba, si hay mañanas en que me despierta un río de cadáveres de la Shoá. Todavía, la afluencia de los miembros con las expresiones vivas, expulsados por los recolectores de la metrópoli. El gran mar, el gran mar es nuestra historia, rodeada de las rocas del dolor mudo, transfiguradado, con las aguas plácidas y lentas, como si nunca hubiera pasado nada. O lo que ha pasado es este silencio del origen.


¿De verdad que la vida te prometió futuros extraordinarios? Yo no recuerdo nada de eso. Estaría de espaldas. ¿Que iba a ir en serio? Yo estaría en otra parte. Por buena fe te llamo "vida"; porque eres buena y también ingenua. Habiéndote conocido, la próxima vez ya no quiero contar contigo.

martes, 11 de septiembre de 2018

Miércoles, 11 de septiembre de 2018

Como hace tres o cuatro días, el fulminante trallazo. Muy parecido al que sufría con el alcohol. Tres o cuatro hasta que con cerveza se enderezaba rumbo. Sin embargo, persisto en mi abstemia, que ya casi rozará el año.
De que hay algo que funciona mal en mi cabeza, de eso tengo menos dudas. Tengo hasta antepasados.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Jueves, 1 de febrero de 2018

Rilke - Pessoa (Alvaro do Campo, Libro del Desasosiego)
Las plegarias de Malcolm Lowry - Los colores de Trakl
Jules Laforgue
Cómo se plante Cernuda ante el poema
Vergílio Ferreira

miércoles, 29 de agosto de 2018

Miércoles, 29 de agosto de 2018

Mañana cumplo sesenta y cuatro años; una barbaridad. No sé cómo hemos aguantado tanto. Cómo los ángeles protectores ha seguido en las cuatro esquinas de mi sombra.
Un diario para la queja es una patochada. Y otro para celebrar el goce de una pieza artística un insulto a la inteligencia..
Termino la versión revisada y renovada de Aurora y exilio.
Ayer tarde, por fuera del Tanatorio de Les Corts -Benet Rossell, Carles H. Mor, tan seguidos...- miraba a la maleza o a un pretil cualquiera, algo cada vez más habitual en mí.
Acudí por el fallecimiento de una tía de C., que ha tenido unos últimos años horrendos. La visité en la urna dos veces. Muerta en el sueño, serena. Pero lo que me rompió fue la única foto en el receptáculo, abrazando a su niña Victoria, la primera, fallecida a por de nacer por una otitis.
No sé por qué accedí a venir al mundo, ajeno a familia, lejos de donde nací, importándome lo mismo permanecer en esta ciudad o trasladarme a Samarcanda, con lo que soñaba cuando era joven, y tenía fuerzas, tenía ilusiones.

sábado, 18 de agosto de 2018

Sábado, 18 de agosto de 2018

Yo había sentido un asco similar en la actitud de los "valientes gudaris" y en cómo sus admiradores cerraban sus postigos para seguir aplaudiendo. En Cataluña hace tiempo que se han rebasado todas las líneas de la decencia política, pero el que se aproveche el recuerdo del ataque terrorista del año pasado para la "guerra" que libran los partidarios de la independencia" supera lo inimagible.  Si estuviera participando por la liberación de uno de estos dos países sentiría asco y no esperaría gran cosas de sus futuros.
Es muy difícil que la liberación nacional se gane sin acciones violentos, pero cara a cara con quien también está armado. Lo otro es cobardía, cortedad de miras y un largo etcétera donde aparecen todas las miserias y argucias de los pueblos cobardes.

martes, 14 de agosto de 2018

Martes, 14 de junio de 2018

Picos de caídas cada vez más a menudo. Sin embargo, dejada atrás la ola de calor, se puede trabajar y sigo entregado a cuatro o cinco trabajos propios. 

viernes, 3 de agosto de 2018

Viernes, 3 de agosto de 2018

Nos traen a la gente -quizá a los dioses y a los paisajes- para que pasen de largo y la hagamos en falta solo un poco después. Luego ya ni eso: volvemos a nuestro cuerpo, que ha sido y será nuestro único acompañante. Y hasta levantándolo del suelo por los brazos como a un fantoche, lo miraremos con un punto de desprecio. ¡Qué sola se queda la indiferencia!

También nos traen palabras bellísimas, con las que construimos insólitos razonamientos, figuras que encajan con una sensibilidad, una fonética de una riqueza dolorosa. Solo que conforman frases tan delicadas como falsas. A veces creemos que nuestro trabajo consiste en ir desmantelando tanta hermosa mentira.

jueves, 2 de agosto de 2018

Jueves, 2 de agosto de 2018

Si el exterior marca ahora 50,9º, en mi escritorio hay 34,4º, un ventilador de sobremesa y un humificador de aire. Siento que no sirven de mucho y me tengo que conformar con las esporádicas corrientes entre ventanas abiertas, que siempre ha sido mi sistema de refrigeración doméstico.
Hay pájaros distantes, como en la línea de un tendero.
Ayer anoté: "Se han marchado los vencejos. Solo quedamos las sóforas, que tapizan de vainilla los arcenes, y alguna cigarra perezosa."
Y estoy con cinco libros a la vez, si no me falla la memoria. De  hecho, la memoria me falla y me he convertido en un ser despistado, algo que siempre me ha molestado y de lo que me he leído.
Me llegó, por ejemplo, la Sheaffer Silver Imperial (de 1974, tan antigua como nuestra primera juventud) y no sé dónde la he puesto; ni tuve tiempo de cargarla de tinta negra.
"Y alguna cigarra perezosa".
Sigo leyendo, cuando puedo, a Manuel Arranz, gran descubrimiento, otro que se equivocó de tiempo y lugar.
Un día de estos -tampoco lo sé- pasaremos unos días en Perelada.

miércoles, 25 de julio de 2018

Miércoles, 25 de julio de 2018

¡Cuánta nostalgia de Barcelona!, sentí esta mañana en la calle Bergara, en el restaurante Agustí (desde 1936), tomando un enésimo café porque tenía una cita al mediodía en el Zúrich.
Cuántas imágenes acudieron de pronto de mi juventud en Barcelona, cuando todavía había bares con mostradores de mármol en la calle Balmes, la misma Avenida de la Luz soterrada en la calle Bergara, el frío de los primeros años... Los primeros amores, mientras íbamos por delante de los basureros y sus chorros de agua, los primeros amores clandestinos -ella era para la época menor de edad y yo por lo tanto un corruptor...- en pensiones del Raval, los primeros amores de la tarde, los primeros amores furtivos de madrugada.
Frente a eso, qué he tenido de Rocas Negras. El gran regalo de una infancia feliz, con el jardín y la huerta bordeando el barranco del Matadero, al fondo del cual ya se divisaban las primeras aguas, los primeros barcos.
¿Y luego qué? ¿La parranda de los borrachines, de los pinchotas que se dejaron la vida ahorcándose o dejándose arrastrar a las cunetas? Oh, sí, la crema y nata de una intelectualidad discapacitada, menoscabada e inflamada de complejo de inferioridad. Como para tirar de la cadena con todo ellos desalojándose en el Atlántico.
Que no me entierren ahí, tierra de la envidia y el rencor. Que me entierren en otra isla, pero bien distinta a Rocas Negras con sus riquísimos albañales. O que no me entierren y dejen mi cuerpo en el Pirineo, al modo tibetano.

domingo, 15 de julio de 2018

Domingo, 15 de julio de 2018

Se acabaron las iniciales, las X, las alusiones alegóricas y veristas: el Naderías, Enrigorris... Estos son mis diarios y si me place escribo Maria Sabelli o C.,  o Carmina de Luna Brignardelli.
Y si no me place no la menciono, por ejemplo a la mofeta, tan espléndidamente abierta pero con un olor acre por todo su cuerpo. Porque siempre hay un punto de pudor. O bien, y sobre todo, es un hecho que al escribir el nombre completo de una persona el textos se conmueve, se estremece, reprime que sigas escribiendo en él.
Así que no voy a poner J., o el mes que está entre Junio y Agosto. Pondré Julio. Pondré julio prosigue. Y es así. Sin grandes griteríos, caluroso, todavía con vencejos que rebotan contra los aleros cuando tratan de saquear los nidos de gorriones. Todo el mundo debe de estar en la Cerdaña o encerrados en un chalet de la Costa Brava. Los más jóvenes en Pattaya  y otras islas del Sudeste asiático. Por aquí quedamos unos cuantos y algunas de esas chicas con pantaloncitos tan cortos que no nos sorprende que se lleven la mano a la ingle, o directamente a la vulva, donde están incrustados, porque les escuece el roce.
Julio pues, en entera libertad y entregado con pereza a varias tareas a la vez. 

viernes, 13 de julio de 2018

Viernes, 13 de julio de 2018

He estado dudando si entregar a la prensa una carta abierta al Instituto de Estudios Canarios, pero he tenido en cuenta la opinión, primero, de C. y después la de los amigos.
En su lugar, he enviado esta mañana la respuesta que aquí reproduzco:

Barcelona, 13 de julio de 2018


Dr. D. Francisco González Luis
Director-Presidente
Instituto de Estudios Canarios (IECan)

Sr. Director-Presidente, ahora ya no le enviaré ningún burofax para que, ante sus repetidos silencios, piense yo que les llegan mis cartas. Otra cosa es que las lea. 

De todas formas, nunca me he encontrado en una situación parecida: que después de expresarle mi deseo de ser miembro del IECan, de haber enviado mi currículo y los suficientes avales de miembros bien significativos del citado IECan (los doctores y doctoras Yolanda Arencibia, Jorge Rodríguez Padrón, Cecilia Domínguez Luis y Juan-Manuel García Ramos, que me consten), mucho después del tiempo anunciado para el pronunciamiento de las respectivas juntas del Instituto mi petición haya sido rechazada.

Más incomprensible es, todavía, y da cuenta del bajo nivel moral y profesional del IECan, no el que usted tenga la educación de responderme o no, sino que ni siquiera algún portavoz de las juntas haya tenido esa moralidad y esa profesionalidad para expresarme el porqué no se ha admitido mi candidatura.

No dudo de que detrás de un comportamiento que me ahorraré aquí y ahora de calificar, esté el Dr. D. Andrés Sánchez Robayna, con quien mantengo una enemistad por motivos personales. Pero que sea todo lo que haya recibido como respuesta a mi candidatura el silencio y ese detalle de la enemistad personal, los deja, por desgracia, bien retratados: dar prioridad a un asunto personal y privado sobre sus objetivos manifiestos: “realizar y fomentar estudios y trabajos de investigación científica sobre las Islas Canarias, difundir y divulgar el conocimiento de temas científicos y culturales canarios, o editar publicaciones de interés cultural y científico relacionadas con el Archipiélago Canario”.

Un último dato más: me presenté porque en su momento, el presidente en funciones Rafael Fernández Hernández me lo propuso. De saber la situación actual del IECan ni se me hubiera pasado por la cabeza. 

Ojalá que algún día la institución vuelva a gozar del prestigio y la honorabilidad que le dieron Dª María Rosa Alonso y su equipo fundador, de una solvencia moral y científica que algunos, no todos, reconocen.

Le saluda,
José Carlos Cataño

domingo, 8 de julio de 2018

Domingo, 8 de julio de 2018

Muerte advenidera. Muerte presente. Muerte florecida. Muerte sobre el tálamo. Has brotado, cuando yo estaba en otras cosas, en aquella persona a la que, en los últimos regresos a Tenerife, no lograba localizar, Belén Castro Morales.
Amiga inteligente, amiga para lo que todo se convertía en broma, después de una revuelta expresiva e inesperada, algo tan canario, Belén. Supe de la muerte de su madre, la escultora Belén Morales. Vivía para sus investigaciones (Rodó, Humboldt...) y para el cuidado de sus padres. Todavía recuerdo, en su casa de verano sobre el acantilado, sus risas a propósito de los perenquenes, diminutos, translucidos, riendo en las paredes; en la gran tormenta que destrozó las cristaleras que dan al océano.
En la facultad de La Laguna fue una de las pocas compañeras con las que tuve trato. Aun recuerdo lo que pasó durante una excursión al paso por los pinos centenarios de Villaflor. Tálamo. Belén. Dulzura que hizo amores en Montevideo, con el amigo Lizcano. Los vi juntos una vez en La Laguna, en la calle de Santo Domingo, Belén, cuando dejó atrás el exilio en Suecia y el desarraigo en Barcelona. No puedo creerlo aún. Tu muerte, las circunstancias. Siempre sucede con las personas que uno ama. Los otros, los sinvergüenzas y malparidos, son asunto del calendario. Belén, la gente que uno ama, en el alma con nosotros pervive.