sábado, 29 de septiembre de 2018

Sábado, 29 de septiembre.

Ayer, colapso de la memoria a la salida de Els Encants. ¿Delación de los guardias jurados? ¿Hurto? Uno de ellos llamó a una ambulancia del hospital de Sant Pau. Incapaz de recordar mi móvil. En algunos casos, furia de vendedores que, aprovechándose de mi amnesia, pretendían subirme el precio de lo acordado. Nula empatía de algun@s.
Una vez en Sant Pau dije que tenía cita previa con el médico que me corresponde. Alguno@ se rió, como señalando con sarcasmos con el médico de una mutua. No, insisto, tengo cita con el Dc. X para que me explique, entre cosas, a qué se ha debido el colapso o amnesia de ayer.

Sábado, 29 de septiembre.

Ayer, colapso de la memoria a la salida de Els Encants. ¿Delación de los guardias jurados? ¿Hurto? Uno de ellos llamó a una ambulancia del hospital de Sant Pau. Incapaz de recordar mi móvil. En algunos casos, furia de vendedores que, aprovechándose de mi amnesia, pretendían subirme el precio de lo acordado. Nula empatía de algun@s.
Una vez en Sant Pau dije que tenía cita previa con el médico que me corresponde. Alguno@ se rió, como señalando con sarcasmos con el médico de una mutua. No, insisto, tengo cita con el Dc. X para que me explique, entre cosas, a qué se ha debido el colapso o amnesia de ayer.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Domingo, 23 de septiembre de 2018

Donde hay dolor no hay misterio. Y donde hay misterio no hay dolor, me temo. Aunque qué necesidad tengo ni de dolor ni de misterio. ¿Tiene uno necesidad, cuando lo que desea es el camino plano? ¿No será que dolor, misterio, necesidad nos sobrevienen? Y ya no hay camino que valga. De nuevo estás encerrado en tu "yo", lo que tampoco te hacía falta. ¿Para qué un yo? Dímelo. Dímelo "tú" antes de ser algo, alguien, algo.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Viernes, 21 de septiembre de 2018

¿De verdad que la vida te prometió futuros extraordinarios? Yo no recuerdo nada de eso. Estaría de espaldas. ¿Que iba a ir en serio? Yo estaría en otra parte. Por buena fe te llamo "vida"; porque eres buena y también ingenua. Habiéndote conocido, la próxima vez ya no quiero contar contigo.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Jueves, septiembre

Y pasaron los grandes calores y aún ahora, en parques recónditos, con el tiempo sofocante, descubría árboles del coral. En altamar las tempestades ensayaban tonos de grafito y de azul desvalido. Qué será de nosotros, se preguntaba, si hay mañanas en que me despierta un río de cadáveres de la Shoá. Todavía, la afluencia de los miembros con las expresiones vivas, expulsados por los recolectores de la metrópoli. El gran mar, el gran mar es nuestra historia, rodeada de las rocas del dolor mudo, transfiguradado, con las aguas plácidas y lentas, como si nunca hubiera pasado nada. O lo que ha pasado es este silencio del origen.

martes, 11 de septiembre de 2018

Miércoles, 11 de septiembre de 2018

Como hace tres o cuatro días, el fulminante trallazo. Muy parecido al que sufría con el alcohol. Tres o cuatro hasta que con cerveza se enderezaba rumbo. Sin embargo, persisto en mi abstemia, que ya casi rozará el año.
De que hay algo que funciona mal en mi cabeza, de eso tengo menos dudas. Tengo hasta antepasados.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Jueves, 1 de febrero de 2018

Rilke - Pessoa (Alvaro do Campo, Libro del Desasosiego)
Las plegarias de Malcolm Lowry - Los colores de Trakl
Jules Laforgue
Cómo se plante Cernuda ante el poema
Vergílio Ferreira

miércoles, 29 de agosto de 2018

Miércoles, 29 de agosto de 2018

Mañana cumplo sesenta y cuatro años; una barbaridad. No sé cómo hemos aguantado tanto. Cómo los ángeles protectores ha seguido en las cuatro esquinas de mi sombra.
Un diario para la queja es una patochada. Y otro para celebrar el goce de una pieza artística un insulto a la inteligencia..
Termino la versión revisada y renovada de Aurora y exilio.
Ayer tarde, por fuera del Tanatorio de Les Corts -Benet Rossell, Carles H. Mor, tan seguidos...- miraba a la maleza o a un pretil cualquiera, algo cada vez más habitual en mí.
Acudí por el fallecimiento de una tía de C., que ha tenido unos últimos años horrendos. La visité en la urna dos veces. Muerta en el sueño, serena. Pero lo que me rompió fue la única foto en el receptáculo, abrazando a su niña Victoria, la primera, fallecida a por de nacer por una otitis.
No sé por qué accedí a venir al mundo, ajeno a familia, lejos de donde nací, importándome lo mismo permanecer en esta ciudad o trasladarme a Samarcanda, con lo que soñaba cuando era joven, y tenía fuerzas, tenía ilusiones.

sábado, 18 de agosto de 2018

Sábado, 18 de agosto de 2018

Yo había sentido un asco similar en la actitud de los "valientes gudaris" y en cómo sus admiradores cerraban sus postigos para seguir aplaudiendo. En Cataluña hace tiempo que se han rebasado todas las líneas de la decencia política, pero el que se aproveche el recuerdo del ataque terrorista del año pasado para la "guerra" que libran los partidarios de la independencia" supera lo inimagible.  Si estuviera participando por la liberación de uno de estos dos países sentiría asco y no esperaría gran cosas de sus futuros.
Es muy difícil que la liberación nacional se gane sin acciones violentos, pero cara a cara con quien también está armado. Lo otro es cobardía, cortedad de miras y un largo etcétera donde aparecen todas las miserias y argucias de los pueblos cobardes.

martes, 14 de agosto de 2018

Martes, 14 de junio de 2018

Picos de caídas cada vez más a menudo. Sin embargo, dejada atrás la ola de calor, se puede trabajar y sigo entregado a cuatro o cinco trabajos propios. 

viernes, 3 de agosto de 2018

Viernes, 3 de agosto de 2018

Nos traen a la gente -quizá a los dioses y a los paisajes- para que pasen de largo y la hagamos en falta solo un poco después. Luego ya ni eso: volvemos a nuestro cuerpo, que ha sido y será nuestro único acompañante. Y hasta levantándolo del suelo por los brazos como a un fantoche, lo miraremos con un punto de desprecio. ¡Qué sola se queda la indiferencia!

También nos traen palabras bellísimas, con las que construimos insólitos razonamientos, figuras que encajan con una sensibilidad, una fonética de una riqueza dolorosa. Solo que conforman frases tan delicadas como falsas. A veces creemos que nuestro trabajo consiste en ir desmantelando tanta hermosa mentira.

jueves, 2 de agosto de 2018

Jueves, 2 de agosto de 2018

Si el exterior marca ahora 50,9º, en mi escritorio hay 34,4º, un ventilador de sobremesa y un humificador de aire. Siento que no sirven de mucho y me tengo que conformar con las esporádicas corrientes entre ventanas abiertas, que siempre ha sido mi sistema de refrigeración doméstico.
Hay pájaros distantes, como en la línea de un tendero.
Ayer anoté: "Se han marchado los vencejos. Solo quedamos las sóforas, que tapizan de vainilla los arcenes, y alguna cigarra perezosa."
Y estoy con cinco libros a la vez, si no me falla la memoria. De  hecho, la memoria me falla y me he convertido en un ser despistado, algo que siempre me ha molestado y de lo que me he leído.
Me llegó, por ejemplo, la Sheaffer Silver Imperial (de 1974, tan antigua como nuestra primera juventud) y no sé dónde la he puesto; ni tuve tiempo de cargarla de tinta negra.
"Y alguna cigarra perezosa".
Sigo leyendo, cuando puedo, a Manuel Arranz, gran descubrimiento, otro que se equivocó de tiempo y lugar.
Un día de estos -tampoco lo sé- pasaremos unos días en Perelada.

miércoles, 25 de julio de 2018

Miércoles, 25 de julio de 2018

¡Cuánta nostalgia de Barcelona!, sentí esta mañana en la calle Bergara, en el restaurante Agustí (desde 1936), tomando un enésimo café porque tenía una cita al mediodía en el Zúrich.
Cuántas imágenes acudieron de pronto de mi juventud en Barcelona, cuando todavía había bares con mostradores de mármol en la calle Balmes, la misma Avenida de la Luz soterrada en la calle Bergara, el frío de los primeros años... Los primeros amores, mientras íbamos por delante de los basureros y sus chorros de agua, los primeros amores clandestinos -ella era para la época menor de edad y yo por lo tanto un corruptor...- en pensiones del Raval, los primeros amores de la tarde, los primeros amores furtivos de madrugada.
Frente a eso, qué he tenido de Rocas Negras. El gran regalo de una infancia feliz, con el jardín y la huerta bordeando el barranco del Matadero, al fondo del cual ya se divisaban las primeras aguas, los primeros barcos.
¿Y luego qué? ¿La parranda de los borrachines, de los pinchotas que se dejaron la vida ahorcándose o dejándose arrastrar a las cunetas? Oh, sí, la crema y nata de una intelectualidad discapacitada, menoscabada e inflamada de complejo de inferioridad. Como para tirar de la cadena con todo ellos desalojándose en el Atlántico.
Que no me entierren ahí, tierra de la envidia y el rencor. Que me entierren en otra isla, pero bien distinta a Rocas Negras con sus riquísimos albañales. O que no me entierren y dejen mi cuerpo en el Pirineo, al modo tibetano.