miércoles, 24 de mayo de 2017

Miércoles, 24 de mayo.

¿Uno supera algo? Cada año fotografiaba los vencejos, las golondrinas, desde que empezaban a rondar por lo alto del cielo hasta que se despedían entre hogueras. Ni una foto, este año. Ni una mención, mientras los escucho que rebotan contra el alero de mi garçonnière, que arman algarabía cuando la gente regresa a sus hogares... ¿Siento menos sus alas de plata candente? ¿Siento menos que se me acercan como las hoces? No. Uno está siempre en otra parte, y en esa otra parte deja de ser. Uno existe en la dirección. En el temblor de la cuerda; en el de los párpados cuando la vida se incendia.

martes, 9 de mayo de 2017

Martes, 9 de mayo

Me agota el trajinar de los pájaros. Tanto trabajo y con tanto contento. Las hormigas trabajan tanto o más que los pájaros, pero como no pían solo hacen cosquillas en silencio al dorso de la tierra. Me gusta perder el tiempo; por eso lo escribo. Perder el tiempo es como darle la vuelta al guante. El tiempo que nos va sacando rostro, tierra, voz.... y nosotros desquitándonos del tiempo con la ilusión de conseguir más espacio. Los pájaros. Las hormigas. La enorme velocidad del mundo.