viernes, 13 de julio de 2018

Viernes, 13 de julio de 2018

He estado dudando si entregar a la prensa una carta abierta al Instituto de Estudios Canarios, pero he tenido en cuenta la opinión, primero, de C. y después la de los amigos.
En su lugar, he enviado esta mañana la respuesta que aquí reproduzco:

Barcelona, 13 de julio de 2018


Dr. D. Francisco González Luis
Director-Presidente
Instituto de Estudios Canarios (IECan)

Sr. Director-Presidente, ahora ya no le enviaré ningún burofax para que, ante sus repetidos silencios, piense yo que les llegan mis cartas. Otra cosa es que las lea. 

De todas formas, nunca me he encontrado en una situación parecida: que después de expresarle mi deseo de ser miembro del IECan, de haber enviado mi currículo y los suficientes avales de miembros bien significativos del citado IECan (los doctores y doctoras Yolanda Arencibia, Jorge Rodríguez Padrón, Cecilia Domínguez Luis y Juan-Manuel García Ramos, que me consten), mucho después del tiempo anunciado para el pronunciamiento de las respectivas juntas del Instituto mi petición haya sido rechazada.

Más incomprensible es, todavía, y da cuenta del bajo nivel moral y profesional del IECan, no el que usted tenga la educación de responderme o no, sino que ni siquiera algún portavoz de las juntas haya tenido esa moralidad y esa profesionalidad para expresarme el porqué no se ha admitido mi candidatura.

No dudo de que detrás de un comportamiento que me ahorraré aquí y ahora de calificar, esté el Dr. D. Andrés Sánchez Robayna, con quien mantengo una enemistad por motivos personales. Pero que sea todo lo que haya recibido como respuesta a mi candidatura el silencio y ese detalle de la enemistad personal, los deja, por desgracia, bien retratados: dar prioridad a un asunto personal y privado sobre sus objetivos manifiestos: “realizar y fomentar estudios y trabajos de investigación científica sobre las Islas Canarias, difundir y divulgar el conocimiento de temas científicos y culturales canarios, o editar publicaciones de interés cultural y científico relacionadas con el Archipiélago Canario”.

Un último dato más: me presenté porque en su momento, el presidente en funciones Rafael Fernández Hernández me lo propuso. De saber la situación actual del IECan ni se me hubiera pasado por la cabeza. 

Ojalá que algún día la institución vuelva a gozar del prestigio y la honorabilidad que le dieron Dª María Rosa Alonso y su equipo fundador, de una solvencia moral y científica que algunos, no todos, reconocen.

Le saluda,
José Carlos Cataño