sábado, 5 de mayo de 2018

Sábado, 5 de mayo de 2018

Cigüeñas en las almenas de Fez... Enrojecidas a la caída de la tarde, cuando el frío entra sin aviso desde el desierto. Los pequeños "yehúdis" merodeaban descalzos entre los escombros, descalzas ellas, desgreñadas, con falda larga a lunares. Había un pequeño cementerio hebreo semi abandonado, rodeado de casuchas y y con la barranca cerca, las chumberas, las piedras erosionadas, o sus huellas oxidadas, sobre las lápidas. Que una piedra contenga tu oración, ahora que vuelven las cigüeñas, las sombras rojas, los pies descalzos. También estaban los morabitos en sus cuevas, hacia Outat el Haj. Los pedregales, también. El viento que canta con los torbellinos de arena. Sin pozo para la memoria.

Fue tal vez por estas fechas. Tomé el vuelo de Barcelona a Málagra y luego en autocar hasta Granada. Yo estaba tumbado cuando alguien tocó a la puerta de la pensión en la plaza Nueva.
Qué felices fuimos, sudorosos. Después tomamos otro autocar hasta Córdoba, donde teníamos techo en las afueras. Regresamos en tren hasta Sevilla.
No quiero recordar más.