viernes, 30 de marzo de 2018

Sábado, 30 de mayo de 2018

El jueves fue. Aunque en realidad, yace ya unos día vi una golondrina alta y solitaria por el el noreste. Pero ayer llegó la primera bandada, todavía alta y callada, como un cardumen de peces. Como otros años no faltaba la golondrina que se deslizaba por su cuerta, pequenísíma en el cielo de la tarde.


martes, 27 de marzo de 2018

Martes, 27 de marzo de 2018

A lo mejor nosotros somos las estrellas que destellan en las simas y en la noche. Seguimos hablando, como aquellas parpadeando, como si tal cosa. La muerte de uno de nosotros nos aleja a cada uno de nosotros del manantial de la vida.

lunes, 19 de marzo de 2018

Lunes, 19 de marzo de 2018

Un pensamiento tan poderoso que levantara las calles y abatiera el azul del cielo. Una fulminante acción que te dejara respirando por encima del horizonte, olvidándote, por fin, de ti mismo.
Porque hemos llegado al mundo para olvidar un error. Algunos lo abandonan tiempo después creyendo que lo han rectificado. Para otros, error y errar forman la naturaleza masculina y femenina de un mismo desvarío, que empezó la primera vez que contemplé la cara del hombre.


Perfecto. A uno le viene a la cabeza una serie de frases --creo que ciertas-- como las de arriba. Pero luego sale a la calle, realiza las gestiones habituales, pían los gorriones y las nubes no saben a qué atenerse --cuentan con que a partir de esta tarde regresará un frío cuando menos antártico.

Y en esto uno cruza el paso de cebra y ya se da cuenta de que viene sonriendo la bellísima milf con ropa deportiva rumbo al gimnasio. Y sonríe y abre los labios cuando pasa por mi lado.

Dios del cielo. La sonrisa y la mirada iban dirigidas a mí. Pero ¿de qué la conozco?  ¿Y qué se puede hacer con un contento a la carrera como ése?

sábado, 10 de marzo de 2018

Sábado, 10 de marzo de 2018

El sueño pertenece al futuro. Toma en préstamo porciones del alrededor pero solo se revelará --de la forma que tienen los sueños de hacerlo-- cuando irrumpa en tu boca, ahora y después; aquel año o este o el que habrá de venir.
Ni falso ni cierto, ni de hoy ni profético. El sueño es lo que puede hablarte, como una orquídea trepadora, a cada instante.
Los surrealistas jugaron con su parentesco con la poesía, aunque siempre me quede con la observación de Montale: Un poema es como un sueño vigilado por la experiencia.
El sueño, como moneda de cambio o camino de ganancia, es un fracaso. Tiene los ojos cerrados, como abiertos la poesía. Ambos son miradas perdidas. Su nitidez, en ambos casos, es de tal calibre, que le ofrecen orografía a la realidad, que sin el sueño pasaría de largo como una barca fúnebre y en llamas  mientras se aleja en el océano.