martes, 23 de enero de 2018

Martes, 23 de febrero de 2018

Listo para ser fusilado. Cuando está a punto de suceder, despierto. Palpitaciones, y una actitud inusitadamente resignada. Solo me preocupan mi mujer y mi hija. Que se encarguen de mi herencia literaria, una, y otra de la plástica. ¿Cómo podré ayudarlas desde el cielo?
Me van a fusilar y no hay juicio, no hay defensa; soy un alcohólico que ningún bien he hecho en esta vida. Trato de rezar una plegaria, pero solo me quedo farfullando Shemá Israel...