lunes, 13 de noviembre de 2017

Lunes, 13 de noviembre de 2017

Cuando despertó, el sueño todavía estaba ahí, con él soñando que despertaba frente a un sueño donde ya no era él, pues cuando abrió los ojos fue expulsado del sueño, por lo que se pasó el resto del día tocando a las puertas del sueño que había perdido, hasta que un observador compasivo quiso aplacarle su angustia y entonces entró en otro sueño, siendo otra persona, la otra persona en el sueño de un observador compasivo que no quería abrir las bocas del sueño, que eso hubiera implicado que el mundo lo ahogara, de modo que quedaron dos, soñando sin fisuras, puesto que otro observador hubiera reventado el sueño de los dos extraños.

Somos lo que queda del recuerdo de los otros. Una distracción, un destello apenas adivinado en algún lugar, en algún punto del tiempo en el ya no volveremos a estar.