domingo, 3 de septiembre de 2017

Domingo, 3 de septiembre de 2017

Nos basta una sensación que sigue con nosotros, en las auroras sin nadie y en el calor de nuestros descensos. Forma parta de la gran familia de los sentimientos. El juego de humor absurdo con un amigo, la onda del cabello de ella junto a la ventana, mirando hacia algún lugar con el cielo tapado. O una mañana en Madinina (Martinica) en que te levantabas a ritmo de biguine y con el ardor del ti-punch, el ron agrícola que, como el sudor antillano, se liberaba de tu cuerpo. Noche y día en los zouk escuchando a Kassave, bailando y rozándote con la paredes de caña. Noche y noche rodeado de las blancas diosas negras que te sacaban de tu cuerpo con gritos de parturientas. Eso basta; eso basta.