miércoles, 24 de mayo de 2017

Miércoles, 24 de mayo.

¿Uno supera algo? Cada año fotografiaba los vencejos, las golondrinas, desde que empezaban a rondar por lo alto del cielo hasta que se despedían entre hogueras. Ni una foto, este año. Ni una mención, mientras los escucho que rebotan contra el alero de mi garçonnière, que arman algarabía cuando la gente regresa a sus hogares... ¿Siento menos sus alas de plata candente? ¿Siento menos que se me acercan como las hoces? No. Uno está siempre en otra parte, y en esa otra parte deja de ser. Uno existe en la dirección. En el temblor de la cuerda; en el de los párpados cuando la vida se incendia.