lunes, 3 de abril de 2017

Jueves, 5 de abril

Cuando nadie ya lo mira...
Esta expresión podría dar a entender que, hace muchísimo tiempo, había alguien que lo miraba.
Y parece no acordarse él de las veces que se retiraba de una sala, tomaba la primera calle y se alejaba mientras los vencejos gritaban sobre su sombra.
¿Cuándo alguien lo ha mirado alguna vez? ¿Y qué sentido tiene, qué peso tiene el que lo miren?
Siempre han ido sus ojos hacia las playas vacías, hacia el océano al anochecer, hacia las nubes.
Y cuando vio en los ojos de alguien, parecía que otro, ajeno a la escena, cantaba la pena y la despedida.

Como si su memoria no tuviera relevancia. O la misma que puede otorgarle a una ficción. Mientras que la natación de una obra, que ha comprado por internet, fuera una piedra de lastre, una piedra científica, que lo ata, aunque no quiera, a la vida oficial, repleta de fechas incontrovertibles siquiera para los otros, los cronistas.